La Red RMC organiza el 20 de mayo un webinar gratuito centrado en su aplicación práctica a partir de una guía técnica del CREAF y la Agència de Residus de Catalunya
Por Carmen Pi
La restauración de suelos degradados en el ámbito minero incorpora cada vez con mayor peso el uso de enmiendas orgánicas, una solución que permite recuperar la funcionalidad de terrenos alterados por la actividad extractiva. Según explica Vicenç Carabassa, investigador del CREAF, estos materiales resultan clave especialmente en aquellos casos en los que el suelo ha desaparecido y es necesario crearlo desde cero.
Carabassa participará el próximo 20 de mayo en un webinar organizado por la Red de Restauración de Minas y Canteras (Red RMC) en colaboración con el CREAF y la Agencia de Residus de Catalunya, junto a Meri Pous, jefa del Departamento de Protección del Suelo de la Agencia. Durante la sesión, que comenzará a las 10:00 horas, se presentará la edición en castellano del ‘Manual de aplicación de enmiendas orgánicas en rehabilitación de suelos’, una guía con enfoque práctico dirigida a profesionales del sector. La sesión se enmarca en las actividades vinculadas a la Semana Internacional del Compost.
Las enmiendas orgánicas consisten en la incorporación de materia orgánica —como compost, estiércoles o lodos— a los llamados tecnosuelos, explica Vicenç Carabassa. “Partimos muchas veces de una situación en la que no hay suelo, y estas enmiendas actúan como un desencadenante de los procesos biológicos que permiten formarlo”, señala.

En este ámbito, Carabassa destaca que a lo largo del tiempo se ha trabajado con distintos tipos de materiales, desde lodos de depuradora hasta compost de origen urbano, agrícola o ganadero, así digestato o bioestabilizados. Muchos de ellos proceden de residuos que, tras un tratamiento adecuado, pueden valorizarse con éxito en la restauración de suelos. “Este enfoque permite valorizar la materia orgánica y los nutrientes de los residuos orgánicos, evitando su disposición en vertedero y contribuyendo a un modelo de economía circular”, subraya.
Estos trabajos se apoyan en décadas de investigación. Según detalla, desde los años 80 se han desarrollado experiencias en restauración minera que hoy permiten analizar resultados a largo plazo. “Tenemos parcelas con más de 30 años de seguimiento, algo poco habitual, que nos permite evaluar cómo evolucionan estos suelos”, explica. Entre los principales resultados, señala que el uso de enmiendas permite acelerar la recuperación de la vegetación y mejorar el secuestro de carbono.
No obstante, insiste en que su aplicación debe adaptarse a cada caso. La elección del tipo de enmienda, su dosificación y su forma de aplicación dependen de factores como las características del terreno o los objetivos de restauración. En este sentido, explica que algunas enmiendas favorecen una rápida cobertura vegetal que ayuda a frenar la erosión, mientras que otras, más estabilizadas, son más adecuadas para facilitar el desarrollo de vegetación leñosa.
El manual que se presentará en el webinar recoge este conocimiento y lo traslada a una herramienta práctica. Según explica Carabassa, está dirigido a profesionales que diseñan o ejecutan proyectos de restauración e incluye desde la caracterización de los sustratos hasta los criterios para decidir si es necesario aplicar enmiendas, qué tipo utilizar y cómo hacerlo en cada contexto. Durante el 2027 se prevé su publicación en inglés.